Cuando llegamos a una cierta edad y el curriculum de amores fallidos comienza a preocuparnos no nos queda otro remedio que analizar en qué hemos fallado. Podría tratarse de nuestro carácter, de nuestras costumbres, o de nuestro ADN.
En Zurich, en el número 9 de Schlossgasse, tiene la sede Genepartner. Por sólo 200 dólares toman una simple muestra de saliva para descubrir el patrimonio genético. Incluyen el perfil obtenido en una base de datos para la búsqueda de los patrimonios compatibles entre sí y luego organiza encuentros entre los candidatos.
Para los científicos de Genepartner el amor no es una coincidencia, sino cuestión de química.
Si todo este proceso despierta tu curiosidad debes saber además que no es necesario ir hasta Suiza para que te hagan el test del ADN. Es suficiente que te conectes al sitio de Genepartner para que te manden el kit cómodamente a casa. Se trata de un tampón que deberás pasar por las mucosas del interno de la boca y luego mandarles por correo. Después que les hayas pagado, te mandarán a casa tu GenePartnerID secreto y tu contraseña.
No te quedará que esperar a que el ordenador de la empresa te envíe el perfil nominativo de quien se adapta a tu bioquímica. O sino, puedes tomar una muestra de la saliva de tu nuevo amor y mandarlo a Genepartner para que comprueben si es compatible contigo.
Los científicos de Genepartner tomaron inspiración de un estudio del profesor Wedekind, de la universidad de Berna. Dicho estudio consistía en hacer oler a un grupo de mujeres las camisetas usadas por algunos hombres durante tres días consecutivos. El resultado demostró que las mujeres preferían las T-shirts de aquellos hombres con perfiles genéticos muy diferentes del propio.
Sencillamente, mientras más distantes son nuestros perfiles genéticos más somos compatibles y mayor es la probabilidad de ser felices. Genepartner asegura que escogiendo nuestra pareja de esta manera aseguramos sexo feliz, lealtad y una hermosa descendencia.