Para algunos es un regla inviolable: 10 vasos de agua al día. Son suficientes para mantener un correcto funcionamiento del organismo e incluso para perder peso. Sin embargo, muchas personas no agradecen un exagerado consumo del preciado líquido así como madre natura nos la ofrece.
Si este es tu caso, trata de ingerirla de la siguiente manera:
- Tomando sopas: es un alimento cuyo ingrediente principal es el agua. Las hay de mil variedades; pero evita las sopas enlatadas de alto contenido de sodio pues incrementan la retención hídrica.
- Tisanas: durante el invierno son una bendición para mantenernos calentitos y alejar el estrés. Puedes hacerlas de menta, vainilla, kukicha, de lo que desees. Y una vez más, estarás ingiriendo el líquido indispensable para tu salud y tu forma física.
- Bebiendo jugos de frutas: muchos de ellos son ricos en azúcares; pero si no eres de los que beben agua podrían ser un válido sustituto. Les agregas un poquito de agua carbonatada y hasta te recordará cualquiera bebida gaseosa. En cambio, estarás ingiriendo menor número de calorías.
- Agregándole detalles al agua: una hoja de menta, o una rodaja de limón podrían darle ese toque exótico que te haría olvidar que es agua común. Y ya ves cómo no es tan difícil tomar casi dos litros de agua en el día.
¿Te molesta ir demasiadas veces al baño? Bueno, ya ese es otro tema.
es un articulo muy importante!!!!!!!! la salud ante todo