Desde que Oprah se ocupó de hacerlas conocer, en los medios de prensa norteamericanos se habla del acai como el maná divino: el fruto de una palmera brasileña que —al parecer— ofrece tantos beneficios como para ser el digno sustituto de “ajo y perejil” en las cocinas.
Aquí algunos de sus lados positivos:
- Es bastante conocida en Brasil y ha sido consumida por los brasileños de todas las edades durante mucho tiempo —¿será el secreto de la belleza carioca?
- Son extremadamente ricas en antioxidantes.
- Algunas investigaciones científicas han comprobado muchas de las propiedades saludables que le atribuyen.
- Algunos dietistas informan que disminuye el apetito y aumenta la energía, pero aun no ha sido comprobado.

Como no todo es color de rosa. Aquí otros detalles a tener en cuenta antes de considerar la baya de Acai un elixir mágico.
- Uno tiene que consumir el jugo y la pulpa para obtener todos los beneficios para la salud. Mientras la mayoría de los productos comercializados sólo ofrecen la fruta seca o el zumo.
- Aún no ha sido comprobado científicamente que ayude a perder peso —mira como Oprah está engordando otra vez.
- Las bayas de Acai no son una solución rápida ni aseguran milagros, sino que deben formar parte de un plan de alimentación saludable.
- La misma cantidad de antioxidantes se pueden obtener comiendo otras frutas, como los arándanos que son más económicos.
Estamos habituados a las estafas y la poca autenticidad: Las bayas de Acai no escapan de esta moderna regla del mercado: lo que quiere el comprador puede ser falsificado. La pulpa de alta calidad es cara. Hay sitios web que la ofrecen a barato precio porque la mezclan con otras cosas, y el resultado es una pasta que contiene una concentración muy baja de Acai.
Así que ten cuidado cuando ordenes tus bayas.