“No pain, no gain” sin dolor, ningún resultado es el lema que acompañaba a Jane Fonda que con sus lycras rosadas saltaba y sudaba en los videos de ejercicios aeróbicos que le dieron una nueva y afortunada carrera profesional en los primeros años ochenta.
Luego cambiaron las modas, el color de las lycras y los métodos de entrenamiento. Pero sudor y sacrificio se quedaron como el precio a pagar para tener caderas estrechas, barriguita plata y muslos tónicos. Pero si de fatiga se trata tratemos que esta sea muy a la moda.
Una de las novedades del fitness nos llega desde los Estados Unidos y se llama “samba soccer”, en la cual la samba brasileira se une a las técnicas del fútbol. O sino la “Macumba Fitness”. Ambas tienen como objetivo conjugar el ejercicio aeróbico y la diversión con el sensual ritmo de la música latinoamericana. Por que uno se cansa bastante; pero por lo menos tienes la idea de estar en medio de una caliente fiesta quemando calorías mientras te diviertes.
El “Blading” se practica poniéndole a las zapatillas deportivas unos discos especiales que te ayudan a reproducir los movimientos del patinaje sin algún peligro de que caigas. Se puede practicar tranquilamente en el gym y no se necesitan siquiera rodilleras o cascos —lo cual constituye un ahorro. Ya se ven por Europa los “power stride” que no son otra cosa que zancos con muelles que ayudan a hacer saltos y evoluciones acrobáticas espectaculares en espacios abiertos. Mientras en los gimnasios se usan unos zancos más pequeños que no superan los 20 cm. Serán menos escenográficos pero de todas maneras muy eficaces. Y si esto no convence, sepan que ayudan a quemar el doble de calorías respecto al spinning.
Si no se quiere renunciar a la sensualidad y a la gracia se puede optar por el “cardio strip tease” en el cual se combina el ejercico aeróbico al quitarse la ropa con un estilo bastante chic y provocador. Esta técnica impone algunos movimientos obligatorios, otros se dejan a la fantasía de los participantes. ¿El ingrediente pincipal? Estos cursos están abiertos a hombres y mujeres.
Si se quieren ver resultados en poco tiempo, ahí está el “cycle karaoke”. Ya se notaba que frecuentemente quien hacía spinning cantaba las canciones que se escuchaban en el gym para motivarse. Ahora los entrenadores han creado lecciones en las que la respiración se utiliza tanto como el movimiento de las piernas. En los gimnasios de New York una de las canciones que identifican estos cursos es “Hungry like a wolf” de Duran Duran.
Si la peli Million Dollar Baby ha llenado las palestras de centenares de jóvenes aspirantes púgiles, sobretodo chicas, el film de David LaChapelle se ha convertido en objetivo de culto para la población blanca norteamericana. La danza protagonista del film, el krump, de movimientos velocísimos mitad hip hop y mitad danzas tribales ha dado origen a los cursos de “Crumpin’ & Clowning”. Lecciones en las que después de haberse pintado la cara, empleados y secretarias obesas agitan las nalgas como si estuvieran en un video de Snoop Dogg.