Vivimos momentos de crisis global; pero Moscú quiere ingnorarlo aún cuando esté siendo embestida plenamente.
En estos días ha sido abierta una tienda de juguetes de lujo. Entre los objetos más costosos figura una Ferrari a pedales de casi 3.000 euros. La zona dedicada a los peluches está invadida por animales que parecen vivos, como el oso de grandeza natural que acaricia a su cachorro de apenas 1.000 euros.
Más que una tienda para niños, parece un país de las maravillas para oligarcas con el complejo de Peter Pan.