Hace nos tres años, Nico Claux, diseñador y dibujante francés, encontró James Gilk, joven creador del Maine, aspirante editor. Los dos se sintieron en sintonía bien rápido y decidieron darle vida a un proyecto. Hasta aquí, nada extraño. Si no fuera que Claux es más conocido como el “Vampiro de París”, y ha apenas terminado de pagar siete años en cárcel por homicidio y necrofilia. En cambio, Gilks es un norteamericano apasionado del horror y los diseños grotescos, fuertes y violentos del Vampiro.
Juntos intuyeron la posibilidad de un Business rentable. Alistaron 20 de los mejores ilustradores y dibujantes especializados en crímenes violentos y dieron al prensa la primera edición del calendario de los serial killer. La aventura tuvo un éxito positivo y desde entonces se repite cada año.
Hoy, además del calendario de Claux y Gilks, publican también la primera revista totalmente dedicada a los predadores de hombres: Serial Killer Magazine.
Gilks en una entrevista reciente, asegura que aborda el tema con extrema seriedad, sin ridiculizar ni glorificar los crímenes descritos.
En el sitio Serialkillercalendar, se puede ordenar la revista por casi 20 dólares y darle un rápido vistazo a los números publicados hasta ahora en los Estados Unidos de Norteamérica.
Se encuentran páginas dedicadas a las historias de los asesinos; enriquecidas con documentos de la policía, testimonios, fotografías y las últimas entrevistas concedidas por los maníacos antes de la ejecución capital. En ocasiones, la revista cuenta con interesante material inédito. Todo ilustrado con dibujos y diseños que por sí mismos ya valen el entero precio de la publicación.
Interesante también la top-parade del horror. Como la que señala los últimos pastos consumidos por los serial killers en el brazo de la muerte antes de ser ajusticiados. Descubriremos que Ted Bundy, el maníaco que terminó en la silla eléctrica en el ’89 tras haber violado y matado 36 mujeres, antes de morir comió arroz mexicano y burrito. En cambio, fue imposible complacer la petición de Robert Madden, condenado a muerte en el Texas por canibalismo, que pocas horas antes de morir pidió que le dejaran cenar con un vagabundo… y no porque desease compañía.
Si dispones de tiempo libre y una pasión por la enigmística puedes disfrutar del crucigrama me pondrá a dura prueba tu cultura sobre el mundo del asesinato.
No falta tampoco la sección dedicada al correo, en el que se recogen direcciones de penitenciarios a los cuales enviar las cartas destinadas los monstruos encerrados en el cárcel. Y si te interesa la filosofía puedes leer una sección dedicada a las últimas palabras pronunciadas por los condenados antes de morir. Entre ellas las de John Wayne Gacy, el asesino payaso, condenado a la inyección letal en el ’94 por haber matado 33 muchachos. Antes de su último respiro pidió perdón en una manera muy personal: “kiss, my ass”.
Claro que entre revista y calendario, alguien podría objetar diciendo que tarde o temprano la materia prima de la cual Gilks y Claux han creado su Business se acabará. Los autores de Serial Killer Magazine responden así:”hasta el momento nos hemos ocupado de 500 maníacos; pero la historia cuenta con más de 5 000. Y todavía no se ha acabado”.
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