Hace pocos días hablábamos de la moda lenta, o sea la slow fashion. Para mi sorpresa, encuentro que dicha tendencia tiene un decálogo que no se limita sólo a tejidos, colores, elecciones y modo de vestir, sino que se ocupa también de cómo lavamos la ropa.
Si. Insisten en que lavar a mano sería ideal para respetar el ambiente. No hay como lavar un jean en la bañadera para sentirte libre de culpas ante el inquinamento global. Según ellos, estarías purificando el aire que respiras.
Mi duda es la siguiente. Algunos científicos dicen que usar el lavaplatos es más ecológico que fregar a mano: se ahorra energía y detergente. ¿Porqué usar la lavadora no lo es?
Al parecer no han calculado las veces que una familia utiliza el electrodoméstico en la semana. Si tuvieran que lavar a mano inquinaríamos mares y ríos en menos de un año. Y si se trata del tiempo que nos queda libre, ¿lo comprometeríamos? Por ejemplo, el que tenga sudor fuerte en las axilas, o en los pies ¿dejaría de ver el partido de fútbol para escucharlo en la radio mientras se revienta los puños en una palangana con agua y jabón ecológico? Tal vez tenga sus lados positivos para combatir el estrés, yo no los veo. Y no quiero correr el riesgo de ganarme una enfermedad autoinmune, de esas que te salen por culpa del estrés.
Hay muchos modos de preservar el planeta; pero lavar a mano no creo sea una buena solución. Lavemos a mano otras cosas… pero la ropa NO.