Los lugares abandonados tienen un encanto particular y desde hace varios años son objeto de una verdadera peregrinación. Hay fanzines como Urban Explorer, totalmente dedicados a los consejos para meterse en viejos edificios y los túneles en desuso sin hacerse ni un rasguño. En Japón está muy de moda el llamado haikiyo: las visitas turísticas a parques de atracciones, hospitales y complejos industriales que se caen a pedazos.
Los amantes de las ruinas modernas son muchos, pero hay uno (mejor dicho, una) que se destaca entre los demás. Su nombre es Miru Kim, creció en Corea, vive en Nueva York y es una artista profesional. Si alguna vez te cruzas con ella en uno de los túneles abandonados del metro de Manhattan, la reconocerás inmediatamente porque es la única persona que camina desnuda y descalza entre los carriles.
Miru comenzó a sufrir el encanto por los lugares abandonados hace algunos años. Inicialmente su exploración urbana era como la de muchos otros curiosos: se metía en la mayoría de los edificios en ruinas de la ciudad para fotografiar el lado decadente de Nueva York. Hasta que un día se dio cuenta que las fotografías carecían de calidez humana. Así que optó por una solución tan drástica como discutible: comenzó a inmortalizarse desnuda entre las ruinas.
Miru Kim es una artista solitaria: se mueve entre las ruinas sin escoltas y toma todas sus fotos con el automático. Para canalizar mejor su inspiración, apenas llega al lugar elegido se desnuda y pasa horas enteras explorando, a menudo sin zapatos.
Esta extraña fotógrafa no teme por su seguridad. Dice que cuando se encuentra con otros exploradores urbanos o algún vagabundo que busca refugio, su desnudez se convierte en un arma de defensa: nadie espera encontrarse una mujer completamente desnuda así que la toman por loca y escapan.
Varias veces ha corrido peligros de los grandes, como cuando se metió en el túnel del metro todavía en uso, o cuando se encontró un cadáver. Sin embargo, Miru no ha perdido su inspiración por tan poca cosa.
Las fotografías de Miru Kim, recogidas en una serie titulada Naked City Spleen, se venden como pan caliente. Recientemente han sido fuente de inspiración para dos cortometrajes. La crítica la ha tomado muy en serio y su carrera está despegando.
En pocas palabras, esta artista ha demostrado que los desnudos en lugares peligrosos, después de todo, son una buena idea. El único riesgo, en el mejor de los casos, es coger un resfriado.