Durante el rodaje de su película, a un asistente que le informaba de la incapacidad de cumplir el plan de producción a causa del mal tiempo, el director John Ford dijo que por ese día, sería mejor dejar de lado cualquier otra labor para dedicarse a filmar lo mejor del mundo: el rostro humano.
El amor de cine americano por el primer plano también fue una característica de algunos directores de la Nouvelle Vague francesa, como en el caso de Godard, que nos ha dado algunas de las más intensas miradas de la historia del cine.
Tampoco fue inmune a este tipo de fascinación uno de los más sui generis de la historia moderna de la gran pantalla: el artista Andy Warhol, que entre 1964 y 1966 grabó cientos de screen tests.
Los screen tests —pruebas de pantalla— son encuadramientos fijos de primeros planos, con una duración de unos 4 minutos —más o menos la longitud de la película— útiles al director para comprobar si el actor tiene buena fotogenia.
En el caso de Warhol estos screent test fueron un proyecto artístico.
Casi todos los personajes y frecuentadores de la Factory fueron sometidos a estas sesiones frente a una cámara de 16 milímetros, con una solicitud de moverse lo menos posible durante la filmación.
El artista pop por excelencia recogió uno de los más significativos tests en dos colecciones 13 Most Beautiful Women (10964) y 13 Most Beautiful Boys (1965). Usados más adelantes también como fondo durante las performances multimediales del Exploding Plastic Inevitable, que incluía, entre otras cosas, la exhibición de Velvet Underground y Nico.
Precisamente la modelo, actriz y cantante alemana junto a un joven Lou Reed son algunos de los protagonistas de la colección en dvd titulado 13 Most Beautiful, propuesta y puesta a disposición en el Andy Warhol Museum, con la intención de divulgar la experiencia artística del genio del Pop Art hasta ahora poco conocida.
Originalmente, los screen tests se realizaron en blanco y negro y sin sonido, pero Ben Harrison, uno de los curadores del Museo Warhol, pidió a los músicos Dean Wareham y Britta Phillips que crearan una banda sonora ad hoc para los cortos.
El trabajo de la pareja refleja plenamente el espíritu de cada prueba: el primer intenso rostro de la poetisa Ann Buchanan, impresiona por la persistencia de la mirada que por instantes se cubre con el velo de algunas lágrimas, mientras en segundo plano se ejecuta una música electrónica que enfatiza el tono dramático de la escena.
Para el primer plano de Nico, por el contrario, donde la modelo parece embarazada por la belleza que le dio la naturaleza, Dean & Britta prefirieron la balada escrita por Dylan en honor de la star —que por aquellos años era su compañera— I’ll Keep It With Mine.
Entre miradas intimidadas, satisfechas, sonrientes y melancólicas, a menudo trasudantes de sensualidad, los screen test nos muestra otro toque de gracia de un artista que parece estar siempre a la moda, como lo demuestra el renovado interés generado por la enésima biografía a él dedicada y escrita por Michel Nuridsany.




